“Guerra” entre cartagineses y romanos en Sant Antoni de Portmany
Saturday, August 29th, 2009
Será el próximo día 4 de septiembre, la batalla está servida. Los ejércitos están afilando sus armas hechas de cartón y coma espuma y las típicas túnicas blancas romanas preparadas para vestir a los valerosos romanos que habrán de hacerse Ibosim, colonia fenicia bajo el poder de Cartago, y enclave estratégicamente importantísimo en el mediterráneo.
Hace unos días publicamos un post en blog Ibiza sobre la marcha a nado a la isla de las langostas, reflexionábamos allí sobre lo interesante que resulta conocer cómo se forma una tradición o fiesta. Hace poco leí en la página oficial de la Tomatina de Bunyol cómo se creó esta tradición. Allá por lo años 50, bastó que un par de jóvenes le gastaran una jugarreta a un buen hombre para que entrara en cólera y empezara a dar patadas y puñetazos al aire de manera furibunda, dando la casualidad de que un puesto de hortalizas pasara por allí…, supongo que se imaginan el final.
La tradicional conmemoración del triunfo del imperio romano sobre el cartaginés en lo que hoy llamamos España tiene su fiesta grande en Cartagena, como no podía ser de otra manera. Allí han llegado a un nivel de preparación tan alto que ha sido fiesta declarada de interés cultural, como también lo es la Tomatina, a la que nos referimos en el párrafo anterior.
En el caso de Sant Antoni y su batalla entre cartagineses y romanos mezcla algo de las ambas. Se forman 2 grandes grupos de personas, cada una de ellas ataviadas de manera más o menos original de cada uno de los 2 ejércitos enfrentados. El viernes 4 comienza la infiltración del ejército romano en sant antoni, previo conjunto de actividades anteriores que comenzarán en la plaza del arenal y en la que los 2 ejércitos se hermanarán en una cena previa a la batalla del día 5, en la que, después de la concentración de los ejércitos, se procederá al desfile que acabará con una guerra a tomatazo limpio entre los 2 ejércitos.
Sin duda el tomate es una buena verdura para utilizar en una batalla ficticia, gracias a su color, que puede bien simular la sangre de los ejércitos enfrentados. Sant Antoni ha sabido por lo tanto mezclar en este caso un acontecimiento crítico que conforma parte de su legado cultural actual como es la famosa batalla en la que Cartago perdiera el poder del mediterráneo occidental a favor del ejército romano, con la tradicional “guerra del tomate”, que nada en absoluto tiene que ver en este caso con esta batalla, pero que ya es tradición a lo largo de los años, quien sabe hasta cuando.






