Un domingo cualquiera en Ibiza: Hoy Cala Vadella, (parte 1)
Saturday, July 4th, 2009
Primer fin de semana de del mes de Junio. Hace ya varias horas que el alba rompió y los ojos comienzan a abrirse perezosamente, es domingo y hoy toca día de playa. Tomo un buen desayuno para aguantar bien el día; zumo de naranja y café con leche, junto con un buen bocadillo de jamón con tomate y aceite. Aprovecho el tiempo y preparo otro par de bocatas para el camino. Salgo por la puerta y me dirijo al coche. El destino de hoy es Cala Vadella, cala situada al noroeste de la Isla, uno de aquello preciosos rincones que la isla tiene, y que vamos a explorar y disfrutar hoy.
Saliendo de Ibiza hay pocas direcciones que seguir, a la izquierda el Aeropuerto y la costa occidental de la isla, al norte San Antonio de Portmany y a la derecha, hacia el este Santa Eulalia, San Carlos y más calas y preciosas calas, que otro día visitaremos.
Hoy toca a la izquierda, vamos en dirección al aeropuerto, justo antes de llegar al mismo la carretera se parte en 2 y cogemos el camino de la derecha, vamos en el buen camino. Alrededor disfrutamos del paisaje, viñas a un lado, un pinar a otro, perfecta carretera para disfrutar de un paseo en bicicleta, para aquel a quien le guste claro. A medida que avanzamos encontramos diferentes letreros que nos invitan a diversas calas, cuevas y playas, unas más grandes, otras más pequeñas. La verdad tenemos que hacer un esfuerzo para no desviarnos, el calor comienza a apretar y la idea de darse un buen baño comienza a convertirse en una necesidad. Pero aguantamos y seguimos un poco más, pocos minutos después no nos arrepentiremos. De repente la carretera y el paisaje cambian, muchas más curvas y a ambos lados podemos ver más y más árboles, que al poco dejan ver el mar en todo su esplendor; de repente vemos la indicación: Cala Vadella: Tomamos la salida y vamos directos…, antes de llegar ya estamos flipando (perdón por la palabra), nos tenemos que parar y comenzar a echar fotos:
Cala Vadella es una cala pequeña protegida del mar abierto por su orografía; rodeada por rocas de Gran tamaño que forman un círculo abierto en una parte, lo que la protege del oleaje y le convierte en un lugar perfecto para que decenas de pequeñas embarcaciones fondeen en sus aguas. Bajamos por la carretera y aparcamos. Un pequeño parking al uso para los usuarios nos hace perder poco tiempo. Nos dirigimos sin más pensar a la playa, ya estamos aquí.
Para ser más de las 11 de la mañana el espectáculo es maravilloso, no necesitamos ni 5 minutos en buscar un trozo de arena en que plantar las toallas, entre una y otra persona pueden haber sin problemas 10 metros, quizás sea la crisis que hace que vengan menos turistas, o que junio es aún un mes en que la gente cree que no puede tomarse vacaciones. Sea como sea, a mí ya me va bien. Vamos corriendo al agua, fría 2 segundos, perfecta durante el resto. Nadamos y buceamos, jugamos y sobretodo, miramos, las barcas, el acantilado, etc…., es importante remarcar que es una de esas playas que en pocos metros se llega a mucha profundidad, no suele haber oleaje pero yo recomendaría si tuviera niños tenerlos bastante vigilados. La arena es blanca y fina, tanto en el exterior como el interior.
El resto de la historia es mero disfrute, me quemo un poco como cada año (por favor, pónganse crema de alta protección), un perrito arrasa con mi periódico (los perros no están permitidos en la playa señora, por muy mono que sea) y estamos allí hasta las 14.00. Poco después seguiremos nuestro camino, justo después de devorar con delicia los deliciosos bocadillos de jamón y queso que he preparado esta mañana…,
Y aquí el perro que me llenó de arena el periódico, sin duda el más listo del lugar al hacer un hoyo y meterse por debajo de las hamacas, bien a la sombra y fresquito, y no como yo, que acabé otra vez más (y es que a veces parezco tonto), como un cangrejo.









